Madres Solteras

Miércoles, 9 Julio   

Es cierto que la vida del pequeñín inicia en condiciones muy particulares, fuera de la vida matrimonial, fuera de un compromiso serio y estable. Pero también es cierto que, con la ayuda de Dios y de la familia, es posible asumir la propia responsabilidad y, sobre todo, ofrecer amor al hijo.

Desde la ayuda de la fe y desde la bondad del corazón, la hija embarazada podrá adoptar una actitud más serena y una decisión firme a favor de la vida del hijo. Este es el primer paso, quizá el más importante, a la hora de prepararse para dar la noticia a los propios padres.